Hemos aprendido mucho de los confinamientos anteriores, la mayoría de las veces por las malas. En esta tercera ocasión, hemos superado los obstáculos tecnológicos iniciales, contamos con equipos de protección individual y comprendemos mejor qué servicios hay disponibles, pero seguimos aprendiendo y mejorando constantemente.
El confinamiento nos enseñó de lo que son realmente capaces los jóvenes a los que apoyamos. Nos enseñó la importancia de dar mejores instrucciones y comunicarnos con claridad y regularidad. La COVID-19 nos ha mostrado la verdadera resiliencia de los jóvenes londinenses y nos ha dejado claro lo que podríamos hacer más rápido y mejor.
Hemos implementado una serie de nuevas tecnologías. Hemos desarrollado una política sobre la COVID-19 para alojamientos compartidos, que se actualiza mensualmente de acuerdo con las nuevas normativas. Hemos podido seguir aceptando nuevas derivaciones a través de nuestro formulario de auto-derivación en línea y el formulario de derivación de socios. Trabajamos con un servicio de traducción telefónica para ayudar a los jóvenes que necesitan apoyo lingüístico.